La Adoración congregacional y el principio regulador del Culto – Dr. John Frame

Recomiendo plenamente este libro a todos los hermanos interesados en estudiar el concepto bíblico de la adoración congregacional y el principio regulador del culto. El Dr. John Frame es un excelente apologista presuposicional y en este libro (Adorar en Espíritu y Verdad) trata con argumentos altamente bíblicos sobre este tema. Soy un pastor bautista reformado y salvo por nuestras históricas diferencias estoy totalmente de acuerdo con este teologo hermano presbiteriano. Que nuestro Señor siga levantando hombres como éste que defiendan la verdadera adoración de forma tan prudente y sobria. Aquí les acerco este material en castellano a los hermanos de habla hispana, pueden descargarlo en formato PDF. Que el Señor los bendiga y santifique más y más sus congregaciones!.

John Frame Adoracion  <– descargar Aquí!. Frame

Anuncios

Deja un comentario

¿SABEN QUÉ OCURRE CUANDO UN PEQUEÑITO MUERE?.

niño sirio

¡Les contesto con todo el corazón y basado en la Palabra del Señor! “Todos ellos van al cielo, directamente al Señor, ellos son de Él”, no es que no haya mal en ellos, pues mal hay en todos. Lo cierto es que de una forma soberana el Señor los reclama como suyos. Podemos dar vueltas en miles de posturas y entrar en debates crueles sin sentido, y lamento decir que existen teólogos y estudiosos que quieren afirmar que solo algunos de ellos son salvos. Podría imaginarme, en medio de ese debate, al Señor golpeando la mesa enojado reclamando lo suyo, diciendo: “Silencio, ellos son míos y de ellos es el Reino” (Mt.19:14). Todos ellos están en el reposo, desde el que partió a sus pocos años de viva sin alcanzar conciencia de su pecado hasta los pequeñitos que no alcanzaron a ver la luz, “en verdad no han muerto sino duermen”, están en donde hay descanso, donde las casas no tienen rejas, en donde están los grandes sabios, los reyes y consejeros de la tierra quienes reedificarán de nuevo el mundo cuando este vuelva a comenzar (Ap.21:9), están en ese lugar donde los impíos dejan de perturbar, donde descansan los agotados, donde las cargas se dejan a un costado, en el lugar donde se envainan las espadas y se usan los yelmos para beber agua, donde reposan los cautivos y capataces crueles no nos sujetan a terribles cargas, en donde moran los verdaderos ricos (Mt.6:19-21), en este lugar están chicos y grandes. Pregunto con una sonrisa: ¿Conocen acerca de este lugar? ¿Saben cómo llegar?

Yo sí (Mt.11:28; Jn.14:4-6).

Job en su desgracia deseó este sitio (Job.3:11-19).

11 ¿Por qué no morí yo en la matriz,
O expiré al salir del vientre?

12 ¿Por qué me recibieron las rodillas?
¿Y a qué los pechos para que mamase?

13 Pues ahora estaría yo muerto, y reposaría;
Dormiría, y entonces tendría descanso,

14 Con los reyes y con los consejeros de la tierra,
Que reedifican para sí ruinas;

15 O con los príncipes que poseían el oro,
Que llenaban de plata sus casas.

16 ¿Por qué no fui escondido como abortivo,
Como los pequeñitos que nunca vieron la luz?

17 Allí los impíos dejan de perturbar,
Y allí descansan los de agotadas fuerzas.

18 Allí también reposan los cautivos;
No oyen la voz del capataz.

19 Allí están el chico y el grande,
Y el siervo libre de su señor.

“Según la Biblia solo existe un lugar con estas características, en este lugar los impíos ya no perturban y es aquí donde están los pequeñitos”.

En una situación distinta también Pablo deseo este lugar durante su ministerio (2Cor.5:8).

 Si un pequeñito tuyo ha partido y sabes de cuál lugar estoy hablando, no te preocupes, no le ha pasado nada malo (Fil.1:21;Ec.7:1) y te lo aseguro: “lo volverás a ver”, así que no vivas triste, vive en la esperanza, el reencuentro será un mero trámite. Él o ella ya no vendrá a ti mas tu irás hasta donde ellos están y reedificarás con ellos la tierra. ¡Y esto David lo sabía muy bien!. (2 Samuel 12:23).

Ps. Javier Bello

niño feliz

  • Para mayor profundización sobre el tema recomiendo los libros: “Seguros en los brazos de Dios” Autor: John MacArthur” – “Comentario de la confesión de Westminster por Archibal Alexarder Hodge, Capítulos 10, 14”.

2 comentarios

El Diezmo: ¿Esta vigente? -Javier Bello.

Quiero compartir con ustedes una conferencia que realicé en nuestra congregación sobre el diezmo del antiguo testamento y su trascendencia en el nuevo pacto, lo hice desde un punto de vista cronológico e histórico analizándolo como lo que es: “Un norma tributaria establecida en un cierto momento en un formato teocrático con el fin de safisfacer una necesidad presente en el pueblo de Israel”.

Recomiendo el Libro: ¿A quién pertenece el Dinero?. Del Dr. John MacArthur para una mayor profundización sobre el tema.

image

Deja un comentario

¿Sabías que siendo Sal evitas que tu entorno se “pudra” cada vez más?.

IMG_1544.JPG

Jesus estaba en un Monte y sentándose vienen a él sus discípulos y entre otras cosas él usa una ilustración muy llamativa para enseñarles como vivir en este mundo, e inicia la idea simplemente con esta frase:

Ustedes son la sal de la tierra”. Mateo 5:13

Y muchos dirían “está bien, somos la sal. Y qué más?” esta podría ser una de esas frases bíblicas que uno las lee, inclusive las memoriza y repite cada vez que sienta que encaja en alguna conversación, pero muchas veces corremos el riesgo de no ponernos a meditar en ellas profundamente puesto que a la vista son muy simples, pero esta frase en particular, déjenme decirles, en su sencillez es profunda e inmensa para la vida de un creyente.
La sal tiene varias características: es de color blanco, es un condimento que da sabor a las comidas, en prudentes cantidades es esencial para la vida, es medicinal etc.. Pero una de sus cualidades más importantes es que tiene un poder de preservación incomparable, es decir, es una sustancia que retarda la descomposición, la corrupción y la putrefacción de los alimentos. Bajo esta cualidad la sal sirve para muchas cosas, existen enfermedades cutáneas (de la piel) que son tratadas con agua y sal de manera a evitar su avance destructivo. Esto es porque la sal en altas cantidades evita la procreación de microorganismos que causan este proceso de deterioro. También es bueno saber que desde tiempos inmemorables la humanidad ha usado la sal para conservar alimentos por largos periodos sin que estos se descompongan, esto actualmente se conoce como “curación de carnes” y aunque hoy no es una necesidad a causa de los sistemas de refrigeración que se han creado, la curación de carnes se sigue practicando por el sabor que deja a los alimentos tratados de esta forma, por eso cuando vamos a los supermercados vemos esas grandes y costosas piezas de carne colgando de ganchos sin necesidad de estar en refrigeradores porque han pasado por este proceso de conservación en sal.
En los tiempos en que el Señor caminó en la tierra la práctica de la conservación de los alimentos por medio de este proceso en sal era algo común y necesario que todos lo tenían presente. Y si bien en otras partes de la Biblia se menciona la sal como el condimento que deben de tener nuestras palabras a la hora de ser dichas (Col.4:6), en este caso el énfasis del Señor está en la cualidad conservante y preservativa de esta sustancia.
Hermanos: Lo recto expone lo torcido, nuestra vidas son como la sal que retarda la descomposición cuando vivimos lo que creemos, un teólogo a quien admiro dijo esto, y lo cito pues yo no lo pude haber dicho mejor:

La sal combate el deterioro. Igualmente los cristianos, mostrándose como verdaderos cristianos, están combatiendo constantemente la corrupción moral y espiritual. ¿Con cuánta frecuencia no ocurre que cuando repentinamente se presenta un cristiano en medio de un grupo de individuos mundanos, se retiene el chiste de color subido con que alguien iba a divertir a sus acompañantes, queda sin decirse la expresión profana o queda sin ejecución el plan perverso? Desde luego, el mundo es malvado. Sin embargo, sólo Dios sabe cuanto más corrompido sería sin el ejemplo, la vida y las oraciones de los santos que refrenan la corrupción (Gn. 18:26–32) – Willian Hendriksen.

Y yo te digo esto: Solo Dios sabe cuantas veces tu sola presencia sin siquiera abrir la boca ha estropeado y frustrado conversaciones y planes perversos.
Sabemos que este mundo sin temor al Señor se irá corrompiendo cada vez más, que se llamará progresivamente malo a lo bueno y bueno a lo malo, que se inventaran de formas extraordinarias nuevos males o formas de pecar, que la sodomía avanzará junto con otras degeneraciones, que la apatía espiritual cauterizará la conciencia de muchos y que en razonamientos humanos y banales la humanidad, creyendo estar en la cúspide, en verdad estará en el fondo de un poso. A pesar de todo esto estamos llamados a ser sal, a oponernos predicando la verdad, viviéndola y denunciando el pecado con palabras y actos, de esta forma glorificaremos al Señor con nuestras vidas que se convertirán en faroles luminosos en medio de tantas tinieblas. (Sal y Luz)
Por eso “nunca” te canses de pelear esta batalla, en el momento que te canse blandir la espada busca refugio en tu Señor y en otros que pelean tu lucha, cuando vivimos el evangelio de nuestro Señor estamos siendo herramientas en manos de nuestro Padre para frenar el avance de la perversidad hasta que el Hijo venga en su gloria. Nosotros somos la Sal!.

<a href="https://

=”https://javierbello.files.wordpress.com/2014/12/

Deja un comentario

Nos falta amor por denunciar a falsos maestros?.

20140731-205558-75358653.jpg

A ésos hay que taparles la boca, ya que están arruinando familias enteras al enseñar lo que no se debe; y lo hacen para obtener ganancias mal habidas. (‭Tito‬ ‭1‬:‭11‬ NVI)

Me llama la atención cierta postura que han adoptado algunas personas que afirman que los que denuncian falsas enseñanzas y a falsos maestros desde el púlpito de una iglesia, por las redes sociales y de cualquier otra forma que sea directa y contundente se les atribuye falta de amor o que son religiosos crueles, que es lo quieren decir cuando dicen “fariseo”, es como si la pasividad, el silencio y el desentendimiento ante las falsedades que están enfermando a la iglesia sean una expresión de “amor”.
Hermanos, me gustaría argumentarles bíblicamente esto, no podemos decir que si alguien denuncia a los falsos maestros tiene falta de amor, “por el contrario”, esta es una de las demostraciones más grandes de amor que existe. En *Juan 2:13-22 podemos ver cómo Jesús sacó del templo con un azote de cuerdas a quienes lo habían vuelto un mercado deshonesto, también el mismo Juan el Bautista previamente en *Mateo 3:7 llamó generación de víboras a aquellos que engañaban al pueblo con sus doctrinas falsas, lo mismo hizo Pablo al denunciar por nombres específicos a Himeneo y Fileto en *2 Timoteo 2:17 por predicar falsedades que según el apóstol tenían un efecto espiritual gangrenoso. Ahora pensemos, ¿Se podría decir que a ellos les falto amor por decir y hacer estas cosas?
R: ¡No!.

Decir que los hombres y mujeres que denuncian las herejías no tienen amor por el hecho hacer esto es como irrumpir en las escenas del libro de *Hechos 13:8 cuando Pablo (LLENO DEL ESPÍRITU SANTO 13:9) está confrontando a Elimas por oponerse al evangelio o cuando en *Mateo 23 Jesús está llamando sepulcro blanqueado a los fariseos por predicar salvación por obras o en *Hechos 7:51 cuando Esteban, un momento antes de ser apedreado les dice al consejo de ancianos “duros de servís ¿hasta cuándo resistirán al Espíritu Santo?”, Imagínense que irrumpimos estos momentos y les decimos: – ¡Esa no es la manera Pablo! – ¡Así no Jesus! – ¿Cómo puedes decir eso Esteban? -¡¡Les falta amor!!.

Nuestro Señor Jesús y los demás no tenían falta de amor, por el contrario, era el inmenso amor que tenían por el Padre lo que los llevaba a hacer estas cosas. El sentimiento en sí se resume en este Salmo 69:9 *EL CELO POR TU CASA ME CONSUME*, es lo que sus discípulos trajeron a memoria cuando Jesús estaba echando del templo a los que lo profanaban.
Les pido que comprendan que a los falsos maestros es preciso taparles la boca *Tito 1:10-11. Me asombra cómo los que se oponen a que hablemos argumentan que nuestro Jesús nunca tuvo este tipo de reacciones y acciones para instarnos a que callemos, lastimosamente no encontrarán respaldo ejemplificado del hijo de Dios en la Biblia para fundamentar tal pasividad, para digerir esto tenemos que tener el completo perfil bíblico de nuestro Señor, el tuvo y tiene un inmenso amor: fue tierno, manso, paciente, humilde pero sin dejar de lado estas virtudes también se mostró muchas veces en enérgica oposición ante quienes escondían y atacaban la verdad.
Obedezcamos este mandato bíblico denunciemos, sin soberbia, a los predicadores que quieren pervertir el evangelio, tomémonos el tiempo de explicar el porque creemos lo que creemos a todos los que quieran escucharnos, seamos firmes y argumentativos, miremos el ejemplo de aquellos hombre que con sus vidas marcaron una huella en la Palabra de nuestro Señor, esas sí fueron expresiones de amor.
Cuando uno ama a alguien o a algo no puede tolerar a aquello que afecta a lo que uno ama. En el presente tenemos a maestros adulterando el evangelio, no nos falta amor, es el amor que tenemos el que nos da fuerzas para luchar contra ellos.
Sigan creciendo en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

1 comentario

La Pascua

pascua4La Pascua

por Javier Bello

Articulo publicado en la revista Sola Gratia en el mes de abril del 2013.

Le recomendamos que al terminar de leer este texto tome una Biblia y corrobore con diligencia si lo expuesto aquí es verdad, pues el contenido de este texto atentará contra costumbres muy arraigadas en muchos pueblos y tal vez usted descubra que ha estado en un grave error.

                      Usemos la imaginación. Imaginemos a una familia; esta es una familia judía: un hombre, esposa e hijos comiendo un cordero (cría de la oveja, que no pasa de un año), pero no cualquier cordero. Se trata de un cordero preparado de una manera muy especial, es uno al que no le han roto ni un solo hueso para prepararlo. Para cocinarlo lo han asado; lo sirven con hierbas amargas y pan sin levadura con un tipo de salsa o aderezo hecho de granadas, manzanas, dátiles, pasas y vinagre. Durante los preparativos, mientras preparaban al cordero, amasaban los panes, seleccionaban las hierbas, y los demás llevaban a cabo todo lo necesario para esta fiesta. Un ambiente de suma reverencia, cautela y respeto envolvía todo; nadie hablaba mucho y si bien es una fiesta, todos estaban en profunda meditación. En un momento dado pregunta uno de los hijos (el menor) ¿Qué es esto que estamos haciendo?, y el Padre le contesta es la Pascua, hijo mío.Y el hijo pregunta de nuevo: ¿y qué es la pascua, papá? El padre lo mira y se ve a sí mismo haciendo esta misma pregunta en su niñez y sabe que su padre también le había hecho esta misma pregunta al suyo, y así el padre de su padre al suyo. Esto se había llevado acabo de generación en generación. Ahora es su turno, y era su obligación trasmitir este conocimiento a su hijo para que a su vez éste lo haga alguna vez con los suyos. El padre está obligado a hacerlo por mandato divino: su Señor le ha ordenado en el libro de Éxodo 12:26,27 cuanto sigue: “Cuando tu hijo te pregunte ¿qué es esta costumbre que estamos haciendo? Tú le contestarás: Esta es la víctima de la pascua

Entonces el padre, sabiendo este mandato, toma a su hijo ante los ojos de los demás miembros de la familia y le dice: “Hijo mío, déjame contarte la historia de cómo es que dejamos de ser esclavo y cómo nuestro Señor liberó a nuestro pueblo de una vida terrible. Voy a contarte sobre la pascua”.

Esta es la historia que este padre narró a su hijo: Hace miles de años, el pueblo de Dios fue esclavizado por una poderosa nación de ese tiempo, el poderoso imperio de Egipto. Este imperio estaba gobernado por un Faraón que era considerado como un dios vivo, gran descendiente de Horus.

Egipto con todo su poder sometió al pueblo del “Único Dios Verdadero” a esclavitud. El pueblo clamaba en medio del sufrimiento a su Señor para que él los libere, hasta que Él los oyó (Exo.2:24), y fue en esta época que nace un hombre llamado Moisés. Su historia es muy conocida (Exo.2), él sería un instrumento para la liberación del pueblo. Moisés fue, junto con su hermano Aarón como vocero, ante el Faraón pidiendo que libere al pueblo de Dios de la esclavitud (Exo.5), petición a la cual el Faraón se negó rotundamente y no solo eso, sino que desafió al Dios de Moisés diciéndole “¿quién es ese tal Dios tuyo, para que yo le oiga?(Exo.5:2). La historia bíblica del Éxodo nos cuenta que a pesar de que Moisés mostró señales milagrosas para demostrar al Faraón que hablaba de parte de Dios él no los escuchó y se rehusó a liberar al pueblo de Israel, entonces Dios ejecutó un juicio sobre toda la nación egipcia, sobre el Faraón y sobre los dioses de Egipto, pues Egipto era politeísta, y la obra que el Dios de Israel hizo por medio de estos juicios fue la de humillar a las principales deidades falsas de los egipcios (Exo.12:12).Esto lo hizo por medio de plagas, conocidas como“las 10 plagas de Egipto”. Denigró a cada uno de estos dioses en sus templos y ante su propia gente. Humilló al gran dios del Nilo “Hapi” con sangre; a Heqt con moscas; pisoteó a Hathor y a Nut con piojos; y atestó a Isis y a Shu con moscas; a Ptah y a Apis avergonzó matando al ganado egipcio; a Sekhmet lo dejó infalible ante lasúlceras; a Geb padre de Osiris; Isis y Set lo aplastó con granizo y fuego; a Serapis con langostas y, por último, a quien sería la deidad principal, el gran Ra o “dios del sol”, a éste lo humilló apagando el sol y sumergiéndolo en tinieblas por tres días.

Entre cada plaga se pedía a Faraón que libere al pueblo, pero éste se rehusaba y, aunque los egipcios rogaban a sus dioses por medio de llantos y sacrificios que los liberen de estas plagas, estos dioses falsos nada podían hacer, pues según el salmo 135 solamente eran imágenes que tenían ojos pero no podían ver, orejas pero no podían oír, boca pero no podían hablar, pies pero no caminaban y narices pero no tenían aliento, estaban muertos al igual que aquellos que los seguían (Sal.135:14-18). Después de nueve de las diez plagas, el Faraón seguía duro. Para aquel entonces Egipto ya estaba destruido (Exo.10:7), pero fue la plaga número diez la que destrozó por completo a Faraón y a Egipto. Moisés les advirtió que si no liberaban a Israel, Dios tomaría la vida de todos los primogénitos de Egipto desde el de menor clase hasta el hombre más poderoso (Exo.11). Ante esta amenaza el Faraón orgulloso y soberbio se mantuvo en su dureza y se negó a dejarlos ir.

Ante esta tragedia, el Señor mandó por medio de Moisés a su pueblo que hiciesen algo sorprendente. Según el libro de Éxodo 12, les mandó que tomen un cordero por familia. El corderito debía tener un año; no debía tener ningún defecto, debía ser perfecto. Las familias debían matar al cordero, asarlo y luego comerlo con panes sin levadura y hierbas amargas. Al comerlo debían hacerlo rápidamente y vestidos como para un viaje; y si alguna porción sobrara del cordero no debían dejarla sino quemarla totalmente. Pero la instrucción más impactante era la concerniente a lo que debían hacer con la sangre del cordero: debían tomarla y ponerla por el dintel y los dos postes de las puertas de la casa. La razón del Señor era ésta: Jehová pasaría a la media noche hiriendo a los egipcios y llevándose a sus primogénitos y cuando pasare por tu puerta y vea en el dintel y en los postes la sangre del cordero no permitiría que el heridor al que algunos teólogos lo llaman el ángel de la muerte se lleve a tu hijo (Exo12:23). Éste fue un mandamiento estricto; una vez hecho todo, les mandó también que se encerrasen en sus casas y que no salgan por ningún motivo hasta el amanecer, pues ese sería el momento cuando todo se había de consumar.

Por la mañana, después de esa terrible noche, cuando salieron de sus casas los israelitas, se encontraron con una escena a la cual no puede compararse ninguna novela de ficción. Según Éxodo 12:30, no había una sola casa egipcia que no tuviera un muerto. En ese momento el gran imperio egipcio, que había destrozado con sus ejércitos a grandes naciones, el que doblegaba a fuertes reyes y subyugaba a pequeños pueblos, orgulloso por el poder de sus hechiceros y de sus dioses a los cuales honraban con sacrificios terribles, este mismo Egipto estaba hecho trizas, y la nación que alguna vez se enseñoreaba con puño de hierro sobre los demás estaba siendo humillada por un Dios que para ellos ni siquiera tenía un nombre claro y que era adorado por un pueblo de esclavos. De esta manera el Faraón, un supuesto dios entre los hombres, descendiente de dioses, observó cómo todo su linaje “divino” era un fraude.

Con la décima plaga los egipcios se apresuraron no solo en darles la libertad a los israelitas sino en echarlos de Egipto (Exo.12:33). Y de esta forma Israel obtuvo su libertad. Desde ese momento y como mandato perpetuo, todo judío debe recordar la noche de la pascua (Exo.12:14).

El mismo término “pascua” habla de su esencia. La palabra “pascua” proviene del hebreo “pesaj” que traducido sería “paso por alto”, “siguió de largo” o “paso por encima”.

Volviendo a nuestra escena familiar ficticia, una vez que el padre ha narrado toda esta historia a su niño y la ha rememorado a los demás presentes, pregunta: –¿Hijito, has comprendido lo que es la pascua?– Y el niño contesta – sí, padre. Es la noche en la que el ángel de la muerte vino a llevar a los primogénitos, pero no se llevó a los nuestros porque estábamos cubiertos con la sangre del cordero– Luego el padre lo instruye diciéndole: –Alguna vez cuéntaselo a los tuyos, pues de esta forma el Señor nos liberó del cautiverio.-

Si bien esta es una escena ficticia, esto ocurrió incontables veces entre las familias del pueblo de Israel e inclusive hoy día, aunque con algunas modificaciones, los judíos lo siguen practicando, pues para ellos es un mandato perpetuo.

Ahora vayamos a otra escena, pero esta no es ficticia sino real, de esta misma manera hace mucho tiempo atrás un hombre judío, poco tiempo antes de su muerte, se preparaba junto con sus doce discípulos para celebrar la tradicional pascua. Él mismo dijo: “Mi tiempo está cerca, celebraré la pascua con mis discípulos”(Mateo26:18). Este hombre era Jesús.

Jesús, como buen judío, respetaba esta tradición sagrada. Para los judíos la pascua se celebrada a los los 14 días del primer mes del año de su calendario, el 14 de Nisán o abib (marzo/abril). Luego de esta fecha seguían siete días más de fiesta, conocida como “la fiesta de los panes sin levadura”.

En el momento que Jesús participaba de la pascua con sus discípulos él les dijo: “Cuánto he deseado comer esta pascua con ustedes antes que padezca”(Lucas 22:15-16). La realidad es que tanto la primera pascua realizada en Egipto como también todas las demás realizadas posteriormente como conmemoración a la liberación del pueblo, solo eran un simbolismo de lo que había de pasar esa misma noche de la última cena de pascua y al día siguiente; pues el verdadero Cordero de la Pascua estaba a punto de ser sacrificado y su sangre correría por un madero. Desde un principio, Juan el bautista lo vio tal cual él era, diciéndole: “He aquí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.”(Juan1:29)En otras palabras, él dijo: aquí está el Cordero que será sacrificado en la pascua.

A partir de ese momento, al que muchos conocen como la Última Cena, Jesús dio un nuevo significado a la cena de pascua, pues la convirtió en la institución de la ordenanza de un nuevo pacto conocido como “La Cena del Señor.” Es un acto que todo cristiano lo practica hasta el día de hoy y es considerado un sacramento o rito sagrado. Es tan sagrado que el mismo Dios sanciona con un castigo a quienes lo practiquen de manera irreverente o indigna (1Corint.11:27-34).

Según el libro de Mateo 26:26-30 durante la ultima cena de pascua: “Y mientras comían, tomo Jesús el pan, lo bendijo, y lo partió, y se los dio a sus discípulos diciendo”,(las conocidas palabras): “Tomad y comed, este es mi cuerpo”, (un recordatorio de Juan 6:47-51 donde el decía yo soy el pan, el que lo come no morirá) “y luego tomando la copa, habiendo dado gracias, dijo: Tomad y bebed de ella todos. Porque esta es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para la limpieza de sus pecados” (o maldad).

Todo esto quiere decir que aquel cordero sacrificado en Egipto en la primera pascua era solo un símbolo de lo que había de ocurrir; ahora el verdadero cordero estaba listo para entregarse y ser sacrificado: Jesús en la cruz y su sangre derramada nos libraría de la pena de muerte eterna. La esclavitud del pueblo de Dios por parte de los egipcios era una representación viva de la esclavitud de los hijos de Dios por parte de la maldad, o dicho de otra manera: “la esclavitud del pecado” (Rom.6:15-23). La paga a ese sometimiento voluntario a la esclavitud del pecado es la muerte (Rom.6:23); la muerte del Cordero es el precio por la liberación de la esclavitud (1Cor.6:20). Es decir, con la muerte del Cordero somos liberados de la muerte eterna. En sencillas palabras: Él murió para que los hijos de Dios no mueran. Ahora la muerte no puede tocarnos pues estamos cubiertos con la sangre de Cristo. Esto no significa que no moriremos físicamente. Lo que la Biblia entera nos dice es que después de morir resucitaremos para tener vida eterna (1Cor.15:42), pues el Cordero de la Pascua que fue sacrificado en lugar de los primogénitos, milagrosamente resucitó al tercer día (Mt.28:5-6). La pascua una de las tipologías mas hermosas del evangelio.

Con todos estos actos de la cena del Señor no estamos hablando de canibalismo (comer carne humana) o de vampirismo (beber sangre humana). Todos estos actos eran simbólicos, lo que hacían eran dramatizar visiblemente lo que ocurriría en la cruz del calvario, y los beneficios que tendría su muerte para su pueblo.

La razón por la que los cristianos ya no practicamos el ritual de matar un cordero es porque el verdadero cordero ya sido sacrificado una vez por todas, como dice el libro de Hebreos; pero en conmemoración a ese sacrificio practicamos la Santa Cena o Cena del Señor, y lo tenemos por mandato hasta que él vuelva.

Amigos, ¡han oído esta historia de salvación!, han visto la hermosura de la obra de Dios para rescatar a su pueblo. En cuanto a la pascua, hay tantas personas que no dimensionan el verdadero sentido de ella, de la misma manera que otras otras varias fiestas muchos se han desviado adaptando costumbres paganas a festividades sagradas y de esa manera alterando su esencia, esta fecha ha sufrido ese mal. La pascua no tiene relación con conejos, huevos de chocolate o actividades recreativas; es un recordatorio de como el Señor liberó a su pueblo, es decir a nosotros, de la esclavitud del pecado. Y decimos “nosotros” pues bajo el nuevo pacto no es el pueblo de Dios solamente la nación judía que ha creído en él, sino todo hombre de toda raza, linaje o nación que ame al Cordero (Efe.2:12-14).

Cuando cada hijo de Dios experimente ese día, ese día del cual muchos no quieren hablar, aunque es un día del cual nadie puede huir, el día en el que muchos se lamentarán (Sof.1:14-18), ese día es el día en que la muerte pasará y todos deberemos enfrentarla. En ese momento nosotros no tendremos temor, pues la muerte no podrá tocar nuestras almas, y antes que pérdida lo acontecido ahí nos será de ganancia (Fil.1:21). Y tenemos esta seguridad:

Porque nuestra pascua es Cristo y ya fue sacrificada por nosotros” 1Corintios 5:7.

Mediten en la pascua y hablen a sus hijos del Evangelio.

Pr. Javier Bello

Lectura recomendada sobre el tema:

-El asesinato de Jesús (Pag.25 al 44, la pascua)– John MacArthur.

-Uso y costumbres de la Biblia (Pag.408) la pascua. J.I.Packer y M.C. Tenney.

-Comentario de 1Corintios 5:7 – Simón J. Kistemaker.

-La esperanza de Israel (Pag.193 al 196) – Fernando Saraví (La pascua practicada por los judíos en la actualidad ).

– Biblia Comentada – J. MacArthur (Éxodo).

-La confesión de fe de Westminster, Comentada – (Pag.323 al 340, la cena del Señor) G.I. Williamson.

-La Cruz de Cristo (Pag.90 al 96)La ultima cena en el aposento alto, Cristo nuestra Pascua – John Stott.

Deja un comentario

La Oración – R.C. Sproul

LA ORACiÓN – R.C. Sproul               Image

Podemos hablar con Dios. Él nos habla verbalmente en su Palabra y de manera no verbal a través de su providencia. Nos comunicamos con él por medio de la oración. Charles Hodge declaró que “la oración es la conversación del alma con Dios”. En la oración y por medio de la oración expresamos nuestra reverencia y adoración a Dios; desnudamos nuestras almas en confesión contrita ante Él; derramamos nuestro agradecimiento de corazón; y le ofrecemos nuestras peticiones y nuestras súplicas.

En la oración experimentamos a Dios como un ser personal y poderoso. Él nos escucha y actúa en respuesta a nuestra oración. La Escritura nos enseña la previa disposición soberana de Dios y la eficacia de la oración. Estas dos cosas no son inconsistentes entre sí, porque Dios ordena los medios así como los fines de sus propósitos divinos. La oración es el medio que Dios utiliza para hacer que su soberana voluntad se cumpla.

La oración debe ser dirigida a Dios, y únicamente a Dios, ya sea a Dios como la Trinidad o a las personas que conforman la Divinidad. Orar a cualquier criatura es idolatría.

La oración para ser apropiada tiene varios requisitos. El primer requisito es que debemos acercarnos a Dios con sinceridad. Las frases huecas y falsas son una burla. Dichas oraciones, en lugar de ser un ejercicio de religión piadosa, son una ofensa delante de Dios. El segundo requisito es que debemos acercanos a Dios con reverencia. Al orar debemos tener siempre presente a quién le estamos hablando. Hablar con Dios de manera desenvuelta, casual, o petulante, como podríamos hablar con nuestros amigos terrenales, es tratarlo con la inpertinencia de lo familiar. De la misma manera que las personas rinden homenaje a un rey entrando en su presencia con el debido respeto y deferencia, así también debemos presentarnos delante de Dios, reconociendo plenamente

su suprema majestad.

El tercer requisito, un corolario de los anteriores, es que debemos acercarnos a Dios en humildad. No alcanza con recordar quién es Él, sino que también debemos recordar quiénes y qué somos nosotros. Somos sus hijos adoptivos.

Somos también criaturas pecaminosas. Él nos invita a venir a su presencia sin temor, pero también sin arrogancia. Dios nos instruye a ser diligentes y fervientes en nuestras peticiones. Al mismo tiempo, debemos venir en sumisión voluntaria. Decir “Hágase tu voluntad” no es una indicación de falta de fe. La fe que traemos cuando oramos debe incluir nuestra confianza en que Dios nos puede escuchar y que Él está dispuesto a respondernos. Sin embargo, cuando Dios se niega a cumplir nuestra peticiones, esta fe también debe confiar en su sabiduría.

Quienes se acercan a Él con alguna petición deben dar por sentado la sabiduría y la benevolencia de Dios, siempre y en todo lugar.

Oramos en el nombre de Jesús porque así estamos reconociendo su oficio como Mediador. Al ser nuestro Sumo Sacerdote, Cristo es nuestro intercesor, así como el Espíritu Santo es nuestro ayudador en la oración. Una herramienta muy útil para aprender a orar es el acróstico C-A-S-A. Cada una de las letras indica un elemento vital de la oración.

C=Confesión

A=Adoración

S=Súplica

A=Agradecimiento

Si seguimos este acróstico bien sencillo estaremos seguros de

haber incluido todos los elementos apropiados a la oración.

Resumen

l. La oración es estar en comunión con Dios. 2. La oración debe estar dirigida únicamente a Dios. 3. La oración debe ser sincera, con reverencia y en humildad. 4. Se nos manda a ser fervientes y perseverantes en la oración.

5. La oración con fe es una oración que confía en la sabiduría y

la bondad de Dios. 6. El acróstico C-A-S-A es una ayuda para la oración.

Pasajes bíblicos para la reflexión: Salmo 5:1-3 Juan 14:13-14 Romanos 8:26-27 Filipenses 4:6-7 1 Juan 5:14-15

Deja un comentario